
El expresidente Juan Orlando Hernández (JOH) rechazó categóricamente las acusaciones hechas por la presidenta Xiomara Castro, calificándolas como “completamente falsas”. Aseguró que no existe ningún plan para ingresar a Honduras ni intento alguno de romper el orden constitucional, y afirmó que dicha narrativa busca sembrar pánico, desviar la atención y generar caos.
Hernández señaló que durante más de una década su nombre ha sido utilizado como cortina de humo, y que en los últimos cuatro años el actual gobierno ha recurrido —según dijo— al odio y a la mentira para ocultar lo que calificó como un fracaso de gestión, estrategia que, a su juicio, ya no surte efecto tras el rechazo ciudadano en las urnas.
El exmandatario llamó a mantener la atención en el escrutinio especial y a esperar que el Consejo Nacional Electoral (CNE) declare los resultados oficiales, subrayando que el proceso debe ser acompañado por todos los sectores de la sociedad, así como por observación nacional e internacional, al considerar que las elecciones competen a todo el país y no solo a los partidos políticos.
Asimismo, reiteró que no tiene intención de regresar a Honduras en este momento, argumentando falta de garantías, riesgos a su seguridad y la de su familia, y una presunta persecución e instrumentalización de la justicia. Dijo contar con información sobre posibles atentados en su contra y responsabilizó directamente a líderes del gobierno y a la cúpula de LIBRE por cualquier riesgo que pudiera enfrentar su familia o él.
Finalmente, JOH expresó que su deseo es estar con su familia, sanar y apostar por la paz, la unidad y la prosperidad de Honduras, concluyendo su mensaje con una bendición para el país.

