Desde su residencia en Castel Gandolfo, el papa estadounidense se pronunció sobre la situación política internacional. En un gesto de apertura diplomática, expresó su optimismo respecto a las intenciones del presidente Donald Trump de reducir la violencia.
«Mi llamado a los líderes mundiales sigue siendo el mismo: es imperativo regresar a la mesa de diálogo. Debemos encontrar soluciones que frenen el odio creciente en Oriente Medio y en el resto del planeta», afirmó el pontífice.
León XIV manifestó su ferviente deseo de que el cese de las hostilidades se produzca incluso antes de las celebraciones de Pascua, insistiendo en que cualquier esfuerzo por disminuir la violencia es una contribución vital para el futuro de la humanidad.

